Ganadería Casaseca 2010 amplía su fábrica en Castellanos de Moriscos
La planta de piensos de Castellanos de Moriscos incorpora un túnel de lavado para camiones y un separador de hidrocarburos tras la luz verde de la Junta.
La fábrica de piensos que Ganadería Casaseca 2010 gestiona en Castellanos de Moriscos se hace más grande, aunque lo hace sin cambios en su impacto ambiental general. La administración autonómica ha dado luz verde a una modificación no sustancial en sus instalaciones, un movimiento que permitirá mejorar la logística y la capacidad de producción de la planta salmantina.
Datos clave
- Instalaciones
- Túnel de lavado y separador de hidrocarburos
- Capacidad
- 380.160 toneladas de pienso anuales
- Ubicación
- Calle Guijuelo, Castellanos de Moriscos
- Superficie
- 2.172,88 m2 construidos
Los cambios autorizados por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental incluyen la instalación de un nuevo túnel de lavado para los camiones y la incorporación de un separador de hidrocarburos. Estas mejoras se suman a un aumento en la superficie construida y a la actualización de su inventario de residuos.
La planta, situada en la calle Guijuelo, cuenta con una parcela de 8.691 metros cuadrados, de los cuales 2.172,88 metros cuadrados están ocupados por edificaciones. Su actividad principal sigue siendo la fabricación de piensos para porcino, con una capacidad productiva que alcanza las 380.160 toneladas anuales.
El visto bueno llega tras meses de tramitación desde que la empresa presentó la comunicación de esta segunda modificación no sustancial el pasado 11 de junio. En agosto, el Servicio de Prevención Ambiental concluyó que los cambios no alteran las condiciones originales de la autorización ambiental ni suponen una mayor incidencia sobre la seguridad o el entorno.
La normativa vigente marca las pautas de esta gestión, incluyendo la obligación de disponer de un archivo electrónico actualizado para el control de los residuos producidos. Este registro debe mantenerse a disposición de los inspectores durante al menos cinco años.
La empresa debe cumplir ahora con los protocolos de almacenamiento y separación de residuos establecidos en su nueva autorización. Todo residuo peligroso deberá guardarse bajo cubierta, protegido de la lluvia y etiquetado con rigor para evitar cualquier vertido al sistema de saneamiento municipal.
El consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino, ha firmado la orden que formaliza este cambio en las condiciones de la fábrica. La resolución agota la vía administrativa pero deja abierta la puerta a posibles recursos ante el Tribunal Superior de Justicia en un plazo de dos meses.
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