Merck Sharp and Dohme Animal Health ajusta sus equipos en Carbajosa
La planta salmantina actualiza sus instalaciones de deshidratación y control de calidad. El cambio, calificado como no sustancial, formaliza ajustes en los procesos de producción de antígenos y la gestión de residuos.
La planta de fabricación de especialidades veterinarias de Merck Sharp and Dohme Animal Health, S.L. en Carbajosa de la Sagrada, la antigua Laboratorios Intervet, ha actualizado una vez más sus condiciones operativas. Se trata de la modificación no sustancial bautizada como MNS 50, que en el día a día de esta enorme instalación salmantina se traduce en ajustes técnicos en su maquinaria y en el manejo de sus residuos.
Datos clave
- Empresa
- Merck Sharp and Dohme Animal Health, S.L.
- Ubicación
- Polígono El Montalvo, Carbajosa (Salamanca)
- Modificación
- MNS 50 (ajustes en deshidratador y caldera)
- Actividad
- Fabricación de especialidades veterinarias
El cambio principal se centra en la sustitución del equipo deshidratador 2 (F11) por otro de características similares y la actualización del quemador del generador de vapor F05, dedicado al control de calidad. Junto a estas mejoras en el rendimiento, la empresa ha ajustado sus previsiones de producción, una variación que el informe de la Consejería califica de porcentualmente pequeña y sin impacto ambiental añadido.
La instalación, un complejo de tres campus en el Polígono Industrial El Montalvo, maneja un volumen de recursos que impresiona. En 2024, su balance incluyó el uso de más de 46 millones de unidades de huevos para la producción de antígenos, además de consumos eléctricos superiores a los 23 millones de kilovatios hora. Estos datos, ahora actualizados, forman parte del archivo de control que la empresa debe mantener rigurosamente.
La normativa también obliga a una gestión de residuos muy minuciosa, desde las 2.500 toneladas de huevo deshidratado al año hasta los restos de envases metálicos, plásticos o de vidrio. La empresa, como gran productora de residuos peligrosos, mantiene un seguro de responsabilidad civil para cubrir cualquier eventualidad, un requisito obligatorio desde hace años en este tipo de industria.
Los controles de emisiones canalizadas, que incluyen calderas y grupos electrógenos, siguen bajo vigilancia estricta con periodicidades de inspección de hasta 5 años para las OCA. La planta cuenta con un plan de gestión de emisiones difusas que abarca desde las rutas de los camiones hasta el uso de desinfectantes en sus procesos productivos.
Las exigencias sobre el ruido son claras. Se mantendrán las pantallas acústicas y el cese de actividades ruidosas en horario nocturno para proteger el entorno, pues la instalación se asienta en una zona clasificada como área ruidosa. Los niveles máximos permitidos se mantienen en 65 decibelios durante el día y 55 durante la noche.
La Consejería ha validado este movimiento tras el informe favorable del Servicio de Prevención Ambiental y Cambio Climático. Todo está listo para continuar la actividad con las nuevas especificaciones técnicas. Las actualizaciones son constantes.
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