Mercograin construirá una almazara de gran capacidad en Lobón
La Junta de Extremadura autoriza la planta de Mercograin en Lobón, capaz de molturar 40 millones de kilos de aceituna al año en sus nuevas instalaciones.
El olivar de la comarca está a punto de ganar músculo industrial. Mercograin ha recibido el visto bueno ambiental de la Junta de Extremadura para levantar su nueva almazara en el polígono industrial de Lobón, un movimiento estratégico para la molturación de la aceituna en el área. La planta se ubicará en la calle Don Benito, número 22, sobre una parcela que ya cuenta con servicios urbanísticos básicos.
Datos clave
- Capacidad anual
- 40.000.000 kg de aceituna
- Ubicación
- PI de Lobón, c/ Don Benito n.º 22
- Producción diaria
- 176,6 Tm/día
- Superficie nave
- 2.600 m2
La instalación no será precisamente pequeña. El proyecto contempla una capacidad teórica de producción diaria de 176,6 toneladas de aceite, con una entrada prevista de 40.000.000 de kilos de aceituna al año. La nave principal ocupará 2.600 metros cuadrados, a los que hay que sumar otros 250 de oficinas y una superficie de urbanización de 2.800 metros cuadrados.
El plan es ambicioso y detallado. El proceso pasará por la recepción en tolvas enterradas, lavado, molienda, termo batido y centrifugación vertical. La empresa asegura que el proyecto no afectará a la Red Natura 2000 ni a cauces fluviales. El arroyo más cercano, un tributario del regato del Cordel, queda a 270 metros.
El Ayuntamiento de Lobón ya ha dado su conformidad urbanística. Eso sí, el consistorio ha puesto el ojo en los posibles olores del alperujo y los fluidos de las instalaciones, exigiendo un control estricto sobre las tolvas y los tanques estancos. La empresa tendrá que realizar un estudio de olfatometría durante el primer año de funcionamiento para evaluar cualquier posible molestia a la población.
La gestión de residuos será clave. La caldera de biomasa, que funcionará con hueso de aceituna, contará con una potencia de 349 kilovatios. El resto de subproductos, como los orujos grasos, deberán ser gestionados bajo la normativa de subproductos para la extracción de aceite de orujo crudo. En caso de no cumplir, el alperujo pasará automáticamente a considerarse residuo.
El visto bueno ambiental tiene caducidad. Si el proyecto no obtiene la autorización final en los próximos cinco años, este informe perderá su vigencia. Mientras tanto, la promotora tiene luz verde para seguir adelante con los siguientes pasos administrativos.
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